¿Piensa que está obligado a llevar gafas o lentes de contacto hasta el final de sus días? ¡Pues abra los ojos!

Las lentes intraoculares, que se utilizan desde hace décadas para la cirugía de cataratas, suponen a día de hoy una solución eficaz y, sobre todo, adaptada a numerosos problemas de visión más graves. Mediante cirugía, se instalan dentro del ojo y corrigen la visión del mismo modo que las gafas o lentes de contacto.

Las lentes intraoculares que se utilizan a día de hoy ofrecen tecnologías de última generación:

  • Materiales flexibles (silicona o acrílico) que permiten la microincisión, sin puntos de sutura
  • Mediante un filtro UV integrado, se consiguen limitar los efectos nocivos de algunos rayos de luz.
  • Un diseño mejorado de los bordes de la lente permite reducir la reflexión de la luz que causa molestias, así como ralentizar el proceso de opacificación de la cápsula posterior tras la cirugía, lo que normalmente se denomina "catarata secundaria"

Las lentes intraoculares permiten corregir la presbicia, la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo y la catarata. Tras realizar una evaluación pormenorizada de la salud de sus ojos, su oftalmólogo podrá evaluar la necesidad y probabilidades de éxito de la cirugía. La elección de la técnica para la operación, así como el tipo de lente intraocular, va ligada a distintos factores como:

  • Sus antecedentes personales y familiares de salud general y ocular
  • Sus necesidades y modo de vida
  • Sus expectativas y personalidad

En el mercado dispone de distintos tipos de lentes intraoculares:

Monofocal : corrige la visión a una distancia

Bifocal: corrige la visión de cerca y de lejos

Trifocal: corrige la visión de cerca y de lejos y entre medias

Gracias a las lentes intraoculares, millones de personas disfrutan hoy de una vida mejor. En algunos casos, tienen una visión más precisa que con sus anteriores lentes correctoras.