La lente intraocular monofocal

La lente monofocal cuenta con un solo foco, es decir, permite al ojo operado ver con normalidad a una única distancia. Es útil tanto para personas que aceptan llevar gafas como las que presentan una anomalía en uno o ambos ojos.

Con la lente monofocal, su optometrista u oftalmólogo podrá proponerle distintas alternativas de corrección:

Dos ojos corregidos para la visión de lejos

Esta alternativa le permitirá beneficiarse de una mejor calidad de visión para tareas que requieran visión de lejos, como conducir de día o de noche, ver la televisión, ir al cine o hacer deporte.

No obstante, deberá llevar sus gafas para corregir su visión a una distancia media y cercana, es decir, para leer un libro, trabajar con un ordenador, cocinar, ver la hora en su reloj de mano, maquillarse, afeitarse, hacer bricolaje... Podría necesitar lentes progresivas, aunque no necesite llevarlas para ver de lejos.

La monovisión: un ojo corregido para ver de lejos y otro para ver de cerca

Puede optar por corregir un ojo para ver de lejos (dominante) y el otro para ver de cerca (dominado). Este método ofrece una alternativa para reducir su dependencia de las lentes correctoras. La monovisión requiere de capacidad de adaptación, pues exige aceptar algunas soluciones intermedias en torno a la calidad de la visión:

  • Buena visión a dos distancias específicas de cada ojo por separado, pero con posibles dificultades para asociar ambos ojos a la vez. 
  • Reducción de la capacidad de determinar la distancia, en especial a la hora de conducir un vehículo (visión 3D)
  • Posible percepción de halos alrededor de las luces por la noche.

Podría ser necesario el uso de lentes correctoras para igualar la visión de sus dos ojos cuando lleve a cabo tareas de precisión o para mejorar su comodidad cuando ejecute tareas de forma prolongada, como conducir su vehículo por la noche, trabajar en el ordenador o leer letras pequeñas.